LA ELECCIÓN DE PAREJA, NO ES ETERNA

En el artículo anterior de terapia de pareja, hablabamos sobre los elementos históricos, culturales, sociológicos y psicológicos que influyen en la elección de pareja. En este artículo, nos centraremos en ver cómo se mantiene la elección de pareja.

Tomando en cuenta cómo es que inicia una relación, podemos preveer, de cierta manera cómo va a ser su dinámica futura. En una mala elección, radica una fuente de muchos conflictos a lo largo de la relación.

Por ejemplo, si eliges una pareja casada, divorciada, con una adicción, o con mucho apego a su familia de origen o de otra ciudad o país, te podrás dar cuenta de cómo podrá ser la relación a futuro si observas con atención.

Lo peor que puedes hacer es decirte que contigo, las cosas van a ser diferentes (mucho ego), que el amor va hacer que las cosas sean diferentes (pensamiento mágico), exigirle a la persona que te cumpla lo que te prometió para la relación y si no lo obtienes, quedarte en la relación, desgastandote a ti y a la otra persona en que cumpla aunque finalmente no lo haga.

En este sentido, conviene reconocer que LA ELECCIÓN DE PAREJA, NO ES DEFINITIVA, tanto tu, como la otra persona deben esforzarse en mantener la relación. Sin embargo, lo que suele ocurrir es que tendemos a ver las relaciones como algo lineal o demasiado fácil y pensar que como ya la persona está con nosotr@s, ya no es necesario el detalle, la creatividad, el seguirse esforzando por mantener a la otra persona agusto y contenta con nosotr@s.

Cuando se acaba la primera etapa de la relación que es el enamoramiento, tendemos a volvernos confiad@s, demandantes, posesiv@s, etc. etc. Es ahí cuando empieza a fallar la relación.

La elección no es una vez y para siempre, constantemente estamos re-evaluando y re-eligiendo o no, a nuestra pareja, aunque sea de manera inconsciente.

Es importante tener en cuenta que la relación está formada por seres vivos y cambiantes y que la relación no es la misma que hace 6 meses. Y que si bien las personas no cambian tan fácil, si cambian sus condiciones de vida y necesidades.

Si somos capaces de ver estos cambios que se van dando todo el tiempo en la relación, la pareja puede hablar, negociar, pedir, dar y adaptarse a sus propios cambios y seguirse eligiendo mutuamente para seguir adelante. Si esto no ocurre, la pareja puede sentirse atrapada dentro de la relación, frustrada y enojada. Incluso con ganas de salir corriendo en algún momento.

En este sentido, es muy importante que las parejas, vean la terapia de pareja, como ir al dentista cada 6 meses, para evitar dolores de muela innecesarios.

Es importante hacer un alto en la relación al menos una vez al año y hacer un recuento de los cambios y las constantes que ha tenido la relación, y ver cuáles de esos cambios se pueden y quieren negociar.

Esto ayudará a no querer cambiar a nuestra pareja o abandonarla, por aspectos que con el tiempo, nos daríamos cuenta que no eran tan importantes o que se podían manejar en vez de andar pasando de una relación a otra a las primeras de cambio.

La pareja es una elección y un compromiso de construir una relación con alguien, no un pasatiempo a ver si mientras llega algo "mejor."

Otro elemento que mantiene la elección de la pareja, además de lo anterior, es trabajar en la aceptación de la pareja en sus aspectos superficiales y profundos por un lado, como su forma de vestir o hablar, hasta su forma de ver la vida y resolver los problemas.

Por otro lado, tiene que ver la realización de un proyecto de pareja que consite en definir qué cosas quieren lograr como pareja, por ejemplo, formar una familia de tipo comprensivo, criar hij@s felices, viajar junt@s por el mundo, etc. etc.

Sin dicho proyecto, aunque haya comunicación, amor y aceptación, la pareja perderá su rumbo o sentido, cual barco cuyos tripulantes no saben para dónde ir, y en algún momento terminarán luchando entre sí, por imponer el rumbo que cada uno cree mejor para los dos. El proyecto de pareja en cierto modo justifica el para qué la pareja está unida.

 

 

 

 

 

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