ELECCIÓN DE PAREJA EN LA ACTUALIDAD

"Estamos

irresistiblemente

atraídos por quien

nos traerá

problemas necesarios

para nuestra 

propia evolución"

-Alejandro Jodorovsky.

En el artículo anterior de terapia de pareja, hablábamos sobre cómo se llevaba a cabo la "elección" de pareja en épocas pasadas de la historia hasta la actualidad, donde el amor, la sexualidad el erotismo o la afinidad, no eran demasiado importantes al momento de elegir pareja.

Ahora profundizaremos un poco más acerca de los aspectos que influyen en la actualidad para la elección de pareja. Por ejemplo, ahora las mujeres tienen más posibilidad de elegir una pareja que antes, por ello, nos tenemos que hacer preguntas que antes ni se nos hubieran ocurrido.

-¿Las mujeres y los hombres difieren en los criterios y estrategias de elección de pareja?

-¿Estas estrategias y criterios que ocupan hombres y mujeres varían con la edad?

-¿Influye la cultura del país y la época en los que vivimos para elegir pareja?

-¿La globalización y el capitalismo han influido en la elección de pareja?

En un trabajo realizado por Buss y colaboradores (cit. en Márquez Cuna, 2011), se presenta la información acerca de las preferencias en la selección de parejas, realizado en 37 países pertenecientes a diferentes regiones culturales: Europa, América del norte, América del sur, África, Oceanía, Medio oriente”.

Según este estudio, l@s african@s, tienden a darle más peso al deseo de formar una familia con la otra persona, mientras que en Asia y particularmente China, se le da más peso más a la buena salud de la pareja a elegir, así como a la castidad y las habilidades domésticas, mientras l@s japoneses valoran más que otros países asiáticos, encontrar una pareja con actitudes políticas similares.

Por otro lado, en medio oriente: Irán, Israel y Palestina, hay cierta coincidencia con Asia, en cuanto a la importancia otorgada a la castidad y la buena salud, pero agregando la religión e ideas políticas similares. En Europa occidental, se encontró una mayor similitud entre las respuestas de hombres y mujeres que en los otros países, las cuales tienen que ver con: compartir valores políticos (Francia), tener un desarrollo educativo (Alemania), ser sociable (España e Italia) y una educación similar (Inglaterra).

Finalmente, del lado latinoaméricano, donde también se registró alta similitud entre las respuestas de hombres y mujeres se toman en cuenta: el status social y las habilidades domésticas (Colombia), pero también la inteligencia de la pareja (Venezuela).

Al ser un estudio transcultural en más de 33 países, les invitamos a que revisen el estudio completo el cual aparece en las referencias para ver detalles más específicos.

Mientras tanto, un estudio realizado en México, a partir de páginas en internet de búsqueda de pareja, se consultaron a 200 de hombres y 200 mujeres, donde se analizaron los criterios ofrecidos y buscados por hombres y mujeres de distintas clases de edad. (Olguín, 2016). El Objetivo general de este estudio era  Identificar y comparar los criterios que influyen en la elección de pareja entre hombres y mujeres de diferentes edades.

En los resultados, se observa que los hombres menores de 30 años son quienes más buscaron el atributo físico, por su parte las mujeres de 30-39 años de edad son quienes más buscaron este atributo.” (Ibíd. p. 10).

El status socioeconómico solicitados por las mujeres fue diferente entre las distintas categorías de edad, siendo las mujeres 30-39 años quienes otorgan más relevancia al status socioeconómico. Sin embargo, los hombres no parecen buscar este atributo (Idem. p. 13).​

En otro estudio, realizado entre México y Argentina con la intención de conocer las características que toman en cuenta las y los jóvenes para elegir una pareja ideal VS real, se encontró que:

"En el caso de las mujeres Argentinas, consideran más importantes los aspectos emocionales en la elección de su pareja, así como el humor, la intimidad, la personalidad y los valores de la persona a quien eligen, aunque su pareja no sea físicamente atractiva". AUNQUE DE MANERA IDEAL ESPERARÍAN a un hombre estable, pues buscan que tenga mayor edad que ellas, que les brinde confianza, que sea un verdadero compañero y que sea comprensivo (Ocampo y Valdez, cits. en Valdez, 2008).

De manera ideal, las mexicanas anhelan encontrar a un hombre con conductas que son valoradas en un nivel social, pues lo describen como detallista, fiel, responsable, divertido, atractivo, maduro y honesto.

Sin embargo,  dacuerdo con investigaciones realizadas para dilucidar la personalidad de los mexicanos, y específicamente de la población masculina, puede constatarse que los varones son en su mayoría infieles y poco sentimentales" (Díaz-Guerrero, 1982; Keijzer, 2006, cits. en Valdez Medina et. al 2008, p. 275).

Con base en lo anterior, puede suponerse que el ideal de las mujeres en México corresponde a” una imagen romántica ambivalente, es decir, por un lado buscan un hombre ´diferente´, pero por el otro, que se comporte tradicionalmente como un proveedor-protector. ESPERAN ESPECÍFICAMENTE AQUELLO DE LO QUE PRECISAMENTE carecen las potenciales parejas de las mujeres heterosexuales mexicanas (Valdez y cols., 2006, cit. en Valdez Medina, 2008, p. 275).

Así, Díaz-Loving y Sánchez (2002) confirman que los hombres mexicanos tienden a estar más satisfechos en sus relaciones que las mujeres, pues a las mujeres se les enseña desde pequeñas a ser lindas, serviciales, expresivas, etc. mientras que a los hombres se les enseña a ser duros, inexpresivos, independientes, etc. (Valdez Medina et. al. 2005).

A lo cual, Polizzi agrega que: “Las mujeres manifiestan mayor compromiso en sostener y mantener la relación de pareja, que se asocia al sentido de responsabilidad y apoyo mutuo.” (Polizzi, 2013, p. 4/74).

En este tenor, HAY UNA MAYOR CONCORDANCIA entre los criterios IDEAL Y REAL de los hombres mexicanos hacia parejas mujeres, pues sí COÍNCIDEN CON las características socioculturales históricamente atribuidas a las mujeres: buen físico y que tenga bonitos ojos, lo que puede ser entendido como la búsqueda de una mujer que posea las capacidades físicas óptimas para desearla permanentemente y aparearse con ella, ya sea con la finalidad de engendrar nuevas crías o, al menos, encontrar el placer dentro de la práctica sexual (Buss, 2004; Schopenhauer, 1844/2004, cits. en Valdez Medina, 2008, p. 275).

En relación con esto, los argentinos refieren que en su pareja real existen elementos que aluden a una mujer destacada e inteligente, pues manifiestan que ésta debe ser culta y madura y con una personalidad notable, es decir, que les resulte intelectualmente atractiva. Al igual que los mexicanos, hacen hincapié en las manifestaciones afectivas, como ser cariñosa, divertida, humilde, compañera y linda (Díaz-Loving y cols., 1981; Díaz-Loving y Sánchez, 2002 cits. en Valdez Medina, 2008 p. 276). Por lo que TAMBIÉN HAY UNA MAYOR CONGRUENCIA ENTRE LO IDEAL Y LO REAL QUE ESPERAN AL ELEGIR A UNA PERSONA COMO PAREJA.

En ambos casos de hombres y mujeres argentina@s y mexican@s, puede apreciarse una idealización de aquellos roles tradicionalistas.

Tenorio Tovar (2010) en una investigación realizada en la Ciudad de México, encontró que las parejas de edad alta (60 a 79 años de edad) la sexualidad no forma parte de las cuestiones esenciales de una buena relación, mientras que para las parejas de edad media (40 a 59 años de edad) y baja (19 a 39 años de edad), en diferentes grados según su nivel de escolaridad, la sexualidad resulta muy importante.

Al respecto, se ha hallado que “Los compañeros se seleccionan primero en función de la proximidad, donde la atracción física juega un papel significativo al comienzo de la relación, la que se ve seguida gradualmente por la atracción afectiva e intelectual (Álvarez-Gayou, 1996), permitiendo a los miembros de las parejas comenzar a identificar compañeros de acuerdo con su religión, nivel económico, educación, raza y edad". (Valdez Medina p. 358).

También, desde esta perspectiva (Moya, 1999, cit. en Casullo s/f p. 44). se habla de una diferencia entre relaciones y vínculos de pareja porque no son lo mismo. La conformación de vínculos puede darse a partir de la presencia de los siguientes puntos:

  1. Afinidad/consistencia cognitiva: Las personas buscarán a parejas con ideas y concepciones similares. Cuando se generan desequilibrios importantes entre estas (parte del cambio continuo y natural de las personas a través de sus experiencias y aprendizajes), puede llegarse a un fin de la relación vincular. 

  2. Refozamiento: Nos sentimos atraíd@s hacia quienes asociamos con experiencias positivas y rechazamos a quienes asociamos con las malas.

  3. Costos/beneficios: Una persona puede resultar atractiva si se cree que las recompensas que se derivarán de esa relación, son mayores que los costos o pérdidas que podría ocasionar.

  4. Proximidad física: Las personas más cercanas, son también las más accesibles, lo que fomenta a su vez la familiaridad, la cual puede aumentar la atracción.

  5. Atractivo físico: Nos asociamos más fácilmente con alguien que favorece nuestra imagen pública. Hoy la estética corporal suele ser muy sobre valorada.

  6. Características de personalidad: aprendidas como deseables para mujeres y hombres: lealtad, comprensión, capacidad de captar y entender los sentimientos de la otra persona, sinceridad y alegría por un lado y por el otro: poder, prestigio, posición social, por el lado masculino.

Todos estos estudios y reflexiones desde diferentes perspectivas, nos han permitido encontrar puntos de coincidencia interesantes, donde se confirma que en Latinoamérica, el estatus socio-económico y la apariencia física y la juventud tienen mayor peso que en otras partes del mundo para elegir pareja, mientras que la religión, la castidad y las ideas políticas no juegan un papel tan decisivo.

Otra coincidencia importante es que a pesar de las diferencias entre hombres, mujeres y culturas e incluso preferencias sexuales, no se pone en duda la necesidad de la búsqueda de una pareja en la mayoría de las personas, quizás relacionado con la necesidad de compañía y filiación que tenemos como seres vivos y que compartimos con otras especies.

No obstante, como señala “Diamond (2003, cit. en Casullo s/f), hay que tener cuidado en diferenciar entre vínculos románticos y deseos sexuales pues a pesar de que el deseo sexual y el amor romántico pueden experimentarse como similares, están gobernados por lógicas diferentes.

No es lo mismo la selección sexual, que incluye la evaluación de atributos como características físicas, la posibilidad de aportar recursos, la salud, entre otras (Hernández-López y Cerda-Molina, 2012, cits en Olguín, 2016, P. 2/II) que el amor que se construye por afinidad, convivencia y decisión.

No siempre es fácil compaginar ambos, por eso la terapia de pareja, puede ser una gran ayuda para diferenciar entre cada una y poderlas armonizar en alguna medida, pues muchas veces elegimos a personas que no son aptas ni física ni mentalmente, ya que carecen de buena salud mental (violencia, adicciones, infidelidad) y además, dificultad para aportar recursos suficientes para la sobrevivencia y una buena calidad de vida. Sin embargo, las elegimos como pareja porque coínciden con nuestras propias carencias emocionales de atención, cariño, reconocimiento, sexualidad, etc.

Referencias:

"¿Cuánto duran los matrimonios en distintos países y ciudades?" (2015, junio, 9). Russia Today. Recuperado de https://actualidad.rt.com/sociedad/177094-duracion-matrimonio-promedio-mundo.​

"El amor sólo dura dos años en el matrimonio: Estudio" (2012, diciembre, 10). La Vanguardia. Recuperado de https://www.vanguardia.com.mx/elamorsoloduradosanosenelmatrimonioestudio-1437079.html​

Casullo, María Martina (s/f). "Elección de pareja en adolescentes y adultos jóvenes". Psicodebate. Psicología, Cultura y Sociedad. Pp. 39-56. Universidad de Palermo.  
Disponible en: https://dspace.palermo.edu/ojs/index.php/psicodebate/article/view/493.​

CONAPO."Las relaciones de pareja, un enfoque estadístico" (2014, enero). Consejo Nacional de Población. Recuperado de
http://www.conapo.gob.mx/es/CONAPO/13_de_febrero_Informacion_estadistica_sobre_las_relaciones_de_pareja

Notimex (2016, febrero, 11). "Matrimonios en México duran en promedio 13.5 años: INEGI". Recuperado de http://www.mvsnoticias.com/#!/noticias/matrimonios-en-mexico-duran-en-promedio-135-anos-inegi-499

Notimex (2013, febrero, 12). "En México, cada vez más disminuyen los matrimonios y aumentan los divorcios". Excelcior. Recuperado de
http://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/02/12/883856

Olgín, J. C. (2016). "Criterios que influyen en la elección de pareja entre hombres y mujeres de diferentes edades". Universidad Autónoma del Estado de México. Facultad de Ciencias. Tesis de Licenciatura no publicada. México, Estado de Méxio. 

Polizzi, Luciana y Soliverez, Verónica Corina (2013). RELACIONES
AMOROSAS: UN ESTUDIO CUANTITATIVO SEGÚN GÉNERO Y GRUPOS
DE EDAD. V Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XX Jornadas de Investigación Noveno Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. Disponible en: https://www.aacademica.org/000-054/343

 

Tenorio Tovar, Natalia "¿Qué tan modernos somos? el amor y la relación de pareja en el México contemporáneo" Ciencias, núm. 99, julio-septiembre, 2010, pp. 38-49 Universidad Nacional Autónoma de México Distrito Federal, México. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/644/64416133004.pdf

Valdez Medina, José Luis; González Arratia López, Norma Ivonne; Sánchez Valdovinos, Zaira Paulina. "Elección de pareja en universitarios mexicanos" Enseñanza e Investigación en Psicología, vol. 10, núm. 2, julio-diciembre, 2005, pp. 355-367. Consejo Nacional para la Enseñanza en Investigación en Psicología A.C. Xalapa, México. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29210210.

Valdez Medina, José Luis; González Arratia López Fuentes, Norma Ivonne; Arce Valdez, José; González Escobar, Sergio; Morelato, Gabriela; Ison, Mirta Susana "La elección de pareja real e ideal en dos culturas: México y Argentina. Un análisis por sexo". Enseñanza e Investigación en Psicología, vol. 13, núm. 2, julio-diciembre, 2008, pp. 261-277. Consejo Nacional para la Enseñanza en Investigación en Psicología A.C.
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