¿LA IGUALDAD EN LA RELACIÓN UN MAL NEGOCIO?

"Las mujeres no buscabamos igualdad, buscabamos equidad"

Psic. Alejandra Martínez

En algún salón de clases, durante mi formación, había un profesor quien solía decir: “La igualdad es el peor negocio que pudieron haber hecho las mujeres”. Hasta la fecha no he logrado descifrar el sentido de esas palabras; ¿era un hombre bastante sabio? O ¿simplemente eran las cínicas palabras que dejaban entrever sus propias pautas machistas?

Debo admitir que aquél hombre tenía razón; si, la igualdad es una mal negocio para las mujeres. En el caso de las mujeres que viven en pareja (hombre-mujer) la igualdad ha significado una trampa, ya que las mujeres se han incorporado a la vida laboral, lo cual podríamos pensar que es algo positivo y en efecto lo es, sin embargo, trabajar no las ha liberado de las tareas domésticas; las cuales siguen siendo realizadas en su mayoría por mujeres; algo que solemos llamar “la doble jornada laboral”.

Con lo anterior no quiero menospreciar los avances logrados, pero si dejar claro que la igualdad entre hombres y mujeres ha sido una nueva forma de machismo; si, la igualdad vulnera a las mujeres en la relación de pareja, ya que la igualdad se ha dado en términos de trabajar fuera de casa, en aportar económicamente a los gastos familiares, etc.; pero no en lo fundamental, en garantizar el acceso a sus DERECHOS.

Algo que la sociedad, que en general sigue siendo machista no entendió es que las mujeres no buscaban igualdad, buscaban equidad. Las palabras se parecen pero no son lo mismo, igualdad es tratar a hombres y mujeres como iguales y equidad es el acceso a los mismos derechos para ambos sexos. Un ejemplo grafico que seguramente explicará mejor que yo la diferencia es la imagen del artículo.

Son muchas las personas que llegan a terapia de pareja porque no logran un acuerdo equitativo para distribuir las tareas domésticas y más aún, son las parejas que acuden sin siquiera darse cuenta de la profunda inequidad en la distribución de ellas, dando lugar a sentimientos como enojo, inconformidad e impotencia, ya que por costumbre y casi como dogma se piensa le corresponden a la mujer. Sin embargo lo que si perciben es el descontento, tensión y múltiples peleas.

Afortunadamente son cada vez más las parejas que acuerdan participar en las tareas del hogar “por igual”, sin embargo lograr acuerdos satisfactorios para ambas partes dejando de lado los cuestionamientos y presiones de la familia o amigos no suele ser tarea fácil.

Sí estás insatisfecho en cuanto a cómo se distribuyen las responsabilidades como el cuidado de l@s hij@s, las tareas domésticas, etc. o piensas que ya no funcionan, tal vez sea momento de establecer nuevos acuerdos con tu pareja. Cambiar viejas prácticas o ideas arraigadas no es sencillo, pero el cambio siempre es positivo y la terapia de pareja con perspectiva de género es una herramienta para favorecer la equidad entre hombres y mujeres.

Lecturas sugeridas:

Lagarde Marcela. Claves feministas para la negociación en el amor, 1ª edición. Managua, puntos de encuentro 2001

Lagarde Marcela. Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas. Siglo XXI editores, 1990

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