5 COSAS QUE TU PAREJA Y TU DEBEN CONOCER DE LA ANOREXIA

Por: Psic. Hugo Bárcenas. 

 

La anorexia nerviosa suele tener sus inicios desde la infancia; su etimología viene del griego y significa <ausencia de apetito> pero esto no significa que en realidad no les de apetito a las personas, sino que más bien se privan del consumo de alimentos por el miedo a engordar.

 

Por eso, en el terapia de pareja, te compartimos 5 focos de alerta que pueden ayudarte a detectar si tú o tu pareja, necesitan ayuda de algún profesional de la salud.

 

Es importante decir que la anorexia nerviosa pertenece a los trastornos de la conducta alimentaria y aunque podría tener parecido con la bulimia nerviosa, esta podría considerarse la más peligrosa y con más índices de mortalidad, ya que el privarse de todo alimento causa problemas y daños en la salud que pueden ser irreversibles hasta llegar a la muerte.

 

Algunos de estos problemas pueden ser, descalcificación de huesos, perdida de nutrientes vitales para el rendimiento cotidiano, causando ausencia de mestruación, fuertes dolores de cabeza, piel pálida o amarillenta, entre otros.

 

Este padecimiento es mucho más fácil de detectar porque las personas que lo padecen suelen tener un peso extremadamente bajo y se le empiezan a marcar los huesos, en comparación con la bulimia donde mantienen un peso constante.

 

Existen al menos dos tipos de anorexia nerviosa que son el tipo restrictivo, que se caracteriza por hacer dieta, ayunando o realizando ejercicio en exceso y la anorexia de tipo compulsivo/purgativo que se caracteriza por atracones o purgas.

 

Estas son algunas conductas e indicadores que puedes observar para identificar si to o tu pareja podrían tener o estar desarrollando un trastorno de la alimentación como lo es la Anorexia nerviosa. 

 

  1. La alimentación selectiva: La persona empieza a considerar ciertos alimentos como “prohibidos”, le incomoda que la vean comer y se tarda más tiempo que los demás en digerir los alimentos, cada vez le causa más molestia la hora de la comida y se restringe de más alimentos hasta sustituirlos únicamente por agua.

  2. Aislamiento: Suelen tener muy mal humor cuando llevan mucho tiempo sin comer, deja de salir a fiestas y rompe lazos con sus vínculos de amistad, no tolera ver a los demás comer y suele sustituir ese tiempo yendo a correr, al parque o al gimnasio.

  3. Comportamientos obsesivos: Su disciplina es un ritual de vida, tienen las horas contadas de todo el tiempo que no se han permitido comer, suelen tener un calendario con la cantidad de días que llevan haciendo “dieta”, también suelen ser personas metódicas en los aspectos del orden o la limpieza y siguen cada receta o consejo de dietas o belleza que ven en sitios de internet o revistas al pie de la letra.

  4. Distorsión de su imagen corporal: Tienden compararse con otras personas de su escuela o entorno; critican lo que comen en cada momento y se quejan cuando alguna de esas personas que critican, tiene un peso considerado delgado comiendo alimentos que se consideran prohibidos. Suelen tener una clasificación de mujeres gordas y delgadas teniendo un ideal de modelo a seguir por su delgadez como artistas de moda o cantantes famosas.

  5. Adicción: Ya sea el café, al cigarro o cualquier sustancia que le evite pensar en la comida.

  6. Quieren cumplir con el rol de la hija/hijo “perfect/o”; suelen tener excelentes notas y ser competitivos en varios los aspectos de su vida.

Si percibes o sospechas que algunos de estos indicadores de alerta, se presentan o en ti, no lo tomes a la ligera, puedes acercarte al sector salud o a un psicoterapeuta certificado como los que hay en terapia de pareja, para obtener la información y el apoyo necesario, para prevenir que la situación pueda agravarse o complicarse. 

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